Apreciadas y admiradas Eugenia León y Guadalupe Pineda.

Está circulando un anuncio donde se ve que ustedes, Guadalupe Pineda y Tania Libertad participaran en un espectáculo musical en la zona arqueológica de La Campana, en el estado de Colima, el 23 de junio del presenta año. A los profesores investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia nos ha caído de sorpresa y hemos intentado verificar dicha información, sin que tengamos suerte. En Internet, no hay nada, pero el anuncio que nos llegó, nos deja dudando y, por ello, es que le preguntamos sí es cierta o falsa esa información. Toda vez que para nosotros ese tipo de espectáculos en las zonas arqueológicas son ilegales e ilegítimos, pues las mismas no han sido exhumadas para ser convertidas en escenarios o escenografías de espectáculos modernos, por buenos que éstos puedan ser. La hoy llamada zona arqueológica de La Campana fue estudiada, exhumada y divulgados los conocimientos que de ese asentamiento humano por nuestra muy querida, apreciada y admirada doctora Beatriz Braniff. Estamos seguros que si ella viviera sería la que les dirigiría esta carta, pues sepan que ustedes, que son admiradas y respetadas por muchos antropólogos e historiadores del INAH, por su trabajo digno y congruente. No eche a perder su trayectoria y no provoquen con esa posible ilegal e ilegítima intervención en la zona arqueológica de La Campana, que cambiemos de opinión. No nos orille a pasarla a la lista de los delincuentes que transgreden el orden que nos hemos dado los mexicanos para mantener nuestros bienes nacionales arqueológicos como objetos de estudio y aprecio de nuestro pasados fuera de los circuitos comerciales, y lucro en efectivo o del incremento de los prestigios individuales.

Disculpen este tono, pero es que en verdad nos lastima siquiera pensar que ello pudiera ser cierto, pues su amiga Tanía Libertad ha participado ilegal e ilegítimamente con el señor Manzanero en Chichen Itza, pese a las demandas y denuncias que presentamos. El genio y el prestigio por grande que sea, encuentran sus límites en las leyes y acuerdos sociales, ¡sino qué cosa fuéramos!

Respetuosamente en espera de su respuesta. Historiador Felipe I. Echenique March.